Ejemplo ficticio: una clienta pide ver los postres; la tienda le manda un álbum de 80 fotos sin precios y ella debe volver a preguntar cuánto cuestan.
- Decenas de fotos sin precios a la vista
- El cliente pregunta por cada producto
- Tú repites la misma respuesta todo el día
- La conversación se enfría antes de vender

















